Nuevo tripulante en el buque-escuela “Experiencia Omeya”

La diferencia entre el rumbo trazado sobre las cartas de navegación y la derrota es algo inherente a la propia navegación. Los factores que influyen en ella son muy diversos, pero han de tenerse en cuenta antes incluso de comenzar el trayecto, e ir confirmándolos a medida que éste se ejecuta.

Este es uno de esos momentos. Sobre mi derrotero, donde bandeo con técnicas de navegación a estima, tengo que plasmar una nueva corriente, concretamente ésta a la que he sido invitado. En este momento no puedo llegar a alcanzar hasta qué punto se verán influenciados mis planes de navegación, y ni siquiera si llegaré algún día a mi puerto de destino. Pero el navegar por los mares de las ciencias tecnológicas es así, un rumbo trazado lleno de nuevos factores influyentes, jamás representados en las cartas. Por tanto, el enfrentarme a uno más no me asusta. Antes al contrario, sonrío, al verificar una de las características de la navegación: la derrota.

Buque Escuela "Experiencia Omeya"

Comienzo pues esta etapa de colaborador en este cuaderno de bitácora, con la humildad que obliga el camino recorrido, y la ambición del que queda por recorrer.

Sólo espero estar a la altura de la tripulación.

Y parafraseando al Capitán Achab, ¡Soltad amarras! ¡Todo a estribor!.

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